BEATIFICACIÓN DE 498 MÁRTIRES
DEL SIGLO XX EN ESPAÑA
(Roma, 28 de octubre de 2007)
LIBRO
Semblanza biográfica de los nuevos beatos salesianos oriundos de Galicia. Testimonio martirial (1936-1937)
José Ramón Hernández Figueiredo, Semblanza biográfica de los nuevos Beatos
Salesianos oriundos de Galicia. Testimonio martirial (1936-1937), Madrid: Editorial Central
Catequística Salesiana, 2007, 144 pp.
Dentro de la colección denominada "Biografias Salesianas", se encuentra la presente
monografia, en la que hay que destacar junto a la obra de investigación del Dr. Hernández
Figueiredo, la colaboración del P. José Rodríguez Pacheco, Provincial de la Inspectoría de
Santiago el Mayor de los Salesianos de León, a quien se debe el prólogo de este trabajo, y los
dibujos a carbonilla de Joan Puigdollers y Francisco Fuentes, este último salesiano, que
ilustran el trabajo.
Hay que decir que de los 233 mártires beatificados por el Papa Juan Pablo II el 11 de
marzo de 2001, y de los 498 beatos del próximo 28 de octubre bajo el pontificado del Papa
Benedicto XVI, sumamos un total de 21 beatos gallegos, de los que 15 son religiosos
Salesianos, dos Agustinos, dos Adoratrices, un Hermano Franciscano y otro Hermano
Cannelita. El hecho de que un grupo tan importante de quince beatos tengan como
denominador común su condición Salesiana, su origen gallego y el padecimiento del martirio,
ha dado pie a esta obra, que es la primera publicación en Galicia que trata en conjunto de las
biografias de los nuevos Beatos, mártires en la España del siglo XX.
Han pasado suficientes años como para poder estudiar los hechos serenamente y con la
suficiente objetividad que garantice la claridad de juicio. Las fuentes, sinceramente realistas,
enormemente humanas, reflejan la vivencia fiel de estos religiosos que realizaron esfuerzos
heroicos para seguir siendo lo que eran, pese a vivir en circunstancias enormemente adversas
y hostiles. Desde el 18 de julio de 1936 al 1 de abril de 1939, en la zona republicana se
desencadenó la mayor persecución religiosa conocida en la historia desde los tiempos del
Imperio Romano, superior incluso a la Revolución Francesa. Fue un trienio trágico y glorioso
a la vez, el de 1936 a 1939, que se debe recordar fielmente para que no se pierda la memoria
histórica. A1 finalizar la persecución, el número de mártires ascendía a casi diez mil: 13
obispos; 4.184 sacerdotes diocesanos y seminaristas, 2.365 religiosos, 283 religiosas y varios
miles de seglares, de uno y otro sexo, militantes de Acción Católica y de otras asociaciones
apostólicas, cuyo número definitivo todavía no es posible precisar.
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El presente estudio se basa en las actas de los procesos canónicos que son muy rigurosas,
ya que los numerosos testigos que declararon sobre cada uno de los casos de presunto
martirio fueron sometidos al juramento previo sobre cuanto declaraban, y los expertos de la
Santa Sede han realizado y siguen realizando un análisis minucioso de los hechos
documentados para descubrir la verdad, disipar cualquier duda y verificar si en dichos casos
se dieron las circunstancias para proclamar el martirio de la víctima y proceder, primero, a su
beatificación y, más tarde, como culminación de todo el proceso canónico, a su canonización.
La Iglesia, con su acostumbrada prudencia, exigió que dichos procesos fuesen estudiados
con mucha atención para impedir que el reconocimiento del martirio pudiera ser
instrumentalizado para fines políticos por el régimen vencedor de la guerra y para obtener
todas las garantías necesarias sobre las circunstancias concretas de cada martirio. Pío XII se
opuso a la canonización indiscriminada, apresurada y masiva, según pretendía el régimen del
general Franco. Por su parte, Pablo VI decidió suspender temporalmente el examen de dichas
causas como medida prudente. Pareció oportuno durante el régimen del general Franco
suspender el examen de estos casos para que no fuesen aprovechados con fines
propagandísticos. Las razones de prudencia que aconsejaron a Pablo VI suspender el examen
de las causas desaparecieron dos decenios más tarde. Cuando Juan Pablo II procedió a las
primeras beatificaciones en 1987 había pasado más de medio siglo desde que ocurrieron
aquellos sucesos y la situación política nacional había cambiado radicalmente con la muerte del general Franco en 1975 y la instauración de la monarquía constitucional y el retorno al
pleno ejercicios de las libertades políticas.
El reconocimiento del martirio corresponde única y exclusivamente a la Iglesia, que tiene
el derecho y el deber de estudiar y discernir quiénes de sus hijos han sido asesinados por la fe
o por otros motivos. Si las razones de la muerte son el carácter político o social, la Iglesia
nunca reconocerá el martirio, pues ello crearía escándalo y confusión. La Iglesia reconoce el
martirio de los que siguieron a Cristo y los propone como ejemplos a imitar porque sabe que
los santos, y en nuestro caso los mártires, fomentan la paz y la unidad entre los hombres de
buena voluntad, ya que ellos fueron un ejemplo de tolerancia, sumisión, perdón y
reconciliación.
A continuación, enumeramos los nombres de los nuevos beatos gallegos, de los que este
libro recoge una semblanza biográfica:
1. Sergio Cid Pazo (Allariz-Ourense, 1886 - Barcelona, 30 julio 1936)
2. Gil Rodicio Rodicio (Requeixo-Ourense, 1888 - Sarriá, agosto 1936?)
3. Victoriano Fernández Reinoso (Olás-Ourense, 1913 - Madrid, 23 julio 1936)
4. Ramón Eirín Mayo (Montiño-La Coruña, 1911 - Madrid, 15 diciembre 1936)
5. Pío Conde Conde (Allariz-Ourense, 1887 - Madrid, 16-20 marzo 1937)
6. Salvador Fernández Pérez (Creciente-Tuy, 1870 - Madrid, 19 septiembre 1936)
7. Manuel Borrajo Míguez (Seoane-Ourense, 1915 - Carabanchel, 1-2 octubre 1936)
8. Virgilio Edreira Mosquera (La Coruña, 1909 - Madrid, 29 septiembre 1936)
9. Francisco Edreira Mosquera (La Coruña, 1914 - Madrid, 29 septiembre 1936)
10. Carmelo Juan Pérez Rodríguez (Vimianzo-Coruña, 1908 - Carabanchel, 1-2 octubre 1936)
11. Luis Martínez Alvarellos (La Coruña, 1915 - Guadalajara, 6 diciembre 1936)
12. Antonio Cid Rodríguez (Seoane-Ourense, 1890 - Bilbao, 25 septiembre 1936)
13. José Blanco Salgado (Ganade-Ourense, 1892 - Morón de la Frontera, 21 julio 1936)
14. Francisco Míguez Fernández (Corbillón-Ourense, 1887 - Málaga, 15 agosto 1936)
15. Manuel Fernández Ferro (Paradiñas-Ourense, 1898 - Málaga, 23 agosto 1936)
Nuestra publicación presenta a cinco Salesianos coruñeses, nueve ourensanos y uno tudense a cuya intercesión se podrá acudir; al primer rector de los Colegios Salesianos de
Ourense y Allariz, Salvador Fernández Pérez, quien podrá ser venerado como Beato; al
primer alumno del Seminario Diocesano de Ourense que sube a los altares... Las antiguas
diócesis gallegas verán prácticamente duplicado en el año 2007 el número de sus santos. El
objetivo último es darlos a conocer entre sus familiares y parroquias de origen, en los lugares
por los que pasaron y diócesis donde fueron martirizados (Madrid, Barcelona, Málaga,
Sevilla, Bilbao), para que se les pueda nombrar en la Eucaristía diaria pidiendo su protección,
y así se conviertan para los suyos en los más naturales y oportunos mediadores ante Dios para
sus necesidades e intenciones.
José Ramón Hernández Figueiredo
Delegado de la Causa de los Santos
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