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   NOTAS DE BIBLIOFILIA - ENTREGA 5

 

Panegírico de San Martín de Tours, patrono de la ciudad y
diócesis de Orense, pronunciado por el presbítero
Eugenio Marquina y Álvarez

 

 


Letra capitular de  Liberale de Verona
(1445-1529)

 
 

Introducción:

a. ¿Qué entendemos por panegírico?: Un Género Literario de la oratoria religiosa: Etimológicamente procede del griego (panegirikós) y significa discurso (apto para todo el pueblo) que se pronuncia en loor o alabanza de alguien, en nuestro caso del patrono de Ourense, San Martín de Tours.  Se trata de un discurso con unas reglas muy concretas y bien definidas: con su exordio, con su cuerpo central bien trabado y con su epílogo. El exordio justifica el acto en sí, la parte central exalta las virtudes y los hechos relevantes de un personaje y el epílogo como final apoteósico de la efemérides (un buen epílogo en un panegírico debe incluir todo tipo de figuras retóricas y de estilo; y todas bajo el común denominador de la amplificación del discurso y del adorno estilístico).
 

 

 

b. Día y lugar en el que tuvo lugar el panegírico: el día 11 de noviembre del año 1907, en la S. Iglesia Catedral de Ourense, en la celebración de la misa estacional de la fiesta del Santo Patrono de la ciudad y de la diócesis de Ourense, San Martín de Tours. Además del Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo y del Excmo. Cabildo, asisten al acto la curia diocesana, las autoridades de la ciudad, los profesores, los formadores y los alumnos del Seminario Conciliar de San Fernando y numeroso público de la capital, de pueblos del contorno y también de las provincias limítrofes.

c. Ambientación del panegírico en la S. Iglesia Catedral: tenemos que retrotraernos a los primeros años del siglo XX. Un acto solemne en la S. Iglesia Catedral se constituía en acontecimiento central para la ciudad y era objeto de comentarios, de apuntes entrecomillados, de críticas o de alabanzas, según los casos. El tiempo tenía un valor muy distinto al que le damos en nuestros días. Un acto de esta envergadura podía durar junto con la misa dos horas, dos horas y media. La gente tenía otras inquietudes, otras pretensiones; y, por supuesto, no estaba condicionada ni por el reloj ni por los medios de comunicación del s. XXI.

 

 

 

d. Apunte bibliográfico del panegírico de San Martín de Tours: Pronunciado por el Lic. D. Eugenio Marquina y Álvarez, catedrático del Seminario Conciliar de San Fernando y correspondiente de las Reales Academias de Bellas Artes de San Fernando y Gallega. Panegírico editado por unos amigos al año siguiente de ser pronunciado; ello nos hace suponer que en este tiempo el autor perfiló el discurso para su publicación y lo arropó de un hermoso y enjundioso aparato crítico. La edición fue realizada en la ciudad de Ourense, en la imprenta de A. Otero, sita en la calle San Miguel, n. 15. Año de edición 1908..

 
 


Bautismo de San Martín por San Hilario
Vidriera de Saint-Florentin (Yonne)

 

 

e. Fuentes más usadas en el panegírico: La Santa Biblia, La Vida de San Martín de Sulpicio Severo, el Panegírico de San Martín de Tours de V. Marcelo Macías, De Miraculis Sancti Martín Turonensis, El Pontificado Gallego, Crónica de los Obispos de Orense de V. Benito F. Alonso, Archeología Christiá de V. Albano Bellino y Libros de las Actas Capitulares de la Catedral de Ourense.

 

 

La Misa de San Martín
Vidriera de Mans (s.XIII)

 

 

2. Recensión del Panegírico

a. El Exordio del discurso: Con unas breves pinceladas entraremos en ambiente jubilar para cantar loas en honor del Santo Patrono: “Siempre y en todas partes la figura del héroe despierta los entusiasmos de la humanidad”(p.7) “También los sacerdotes católicos … somos entusiastas de cuanto noble y grande puede ejecutar el hombre”(p. 8). Así lo hicieron los atenienses, los romanos, cantando a sus héroes. Con la llegada del cristianismo todo quedó relativizado: la humildad y la caridad prevalecieron sobre el orgullo y la vanagloria. ¿Por qué la noble ciudad de Ourense venera a San Martín de Tours?: “el Santo apóstol de Francia, aunque nacido en Hungría, es también gallego por su raza y orensano por el afecto que en vida demostró a nuestros paisanos, y de manera espacialísima por la singular protección que dispensó, dispensa y dispensará siempre a esta afortunada diócesis” (p.10).
 

 

 
 

b. Cuerpo del discurso: ¿Quiénes son los grandes para cantarles? Según el mundo son los ricos, los poderosos, los que se vanaglorian; grandes son también los que se consideran a ellos mismos como tales: los orgullosos, los que se creen sabios (en el fondo necios). Pero la verdadera grandeza “no puede ser otra que la que tiene por base y fundamento la virtud”(p.11). El joven, al que loamos, “presenta ya en su adolescencia toda la gravedad y circunspección de un anciano”(p.12). Estudiante en el gentilismo, soldado, ascendido a la guarnición del Emperador, trasladado a Italia por su cargo de responsabilidad, conoce el cristianismo. Una Iglesia, un obispo, una cristiandad y una liturgia lo ponen en el buen camino de la conversión (p. 13). Pide su admisión en el catecumenado. Su vida ha sufrido un cambio radical. Pero desea entregarse más y más a la causa del Evangelio y se interesa por la vida monacal, que empieza a extenderse por Europa, procedente de la Tebaida egipcia. No es el momento oportuno: como militar ejemplar debe trasladarse a Francia para defender el imperio de las invasiones germánicas.

 

 

 

    Elementos para una iconografía: es tal su virtud, que empieza a descollar por su amor a los humildes, a los pobres y a los enfermos. Se despoja de sus ropas en bien de los menesterosos, rompe con la espada su capa y da la mitad a un indigente.

    ¿Cómo se llama este hombre grande? Su nombre es Martín; el mismo Jesús le premia por su buena acción: “Martinus adhuc chatechumenus hac me veste contexuit” (p.16). Este rasgo tan singular de Martín será cantado por poetas, teólogos y sabios; estará presente en templos, edificios públicos, catedrales y santuarios de todo el mundo.

    ¡Cómo deberíamos imitarle!: “¡Si todos los padres de familia recordasen con frecuencia a sus hijos estos ejemplos de heroísmo…”(p.18).

 

 

San Martín y el leproso de París
Joseph Blanc, del. ; Méaulle grav.

 

 

    Fue bautizado en Poitiers por San Hilario a los 23 años. Un par de años más y abandona el servicio militar para dedicarse al servicio de Cristo, escogiendo como nuevo jefe y pontífice a San Hilario, “el maestro más santo y más sabio para tan virtuoso e inteligente discípulo” (p.19). Martín descubre en la vida monacal el camino ideal para vivir en plenitud su vida cristiana. Vida monacal que es un “gran río que se derrama por el mundo, partiéndose en mil arroyos y canales que lo rocían y fecundan de nuevo” (p.20). Martín es el hombre contemplativo, que rehúsa el mundo para encontrarse a solas con Dios.

 
 


San Martín y el pobre de Tours
Libro de Horas de M. de Paulmy

 

 

     ¿Por qué tiene tanta importancia la vida monacal en la Edad Media?: Porque en los monasterios se macera y madura la historia, ya que “sólo la ciencia y la caridad monásticas iluminan el cuadro de sombras en que se envuelve la Edad Media”(p.20). Funda el monasterio de Leguge en Francia, al que se retira para su santificación, para el estudio y para enseñar a sus semejantes. Aprender para enseñar, ser discípulo para llegar a ser maestro.

     La vida de discipulado de Martín se hace crítica a los que quieren enseñar sin haber aprendido (ps.21 - 23). San Martín destaca por su humildad y caridad, por su ciencia y celo heroico; defendió con energía los derechos de Dios y tuvo entrañas de padre para con los priscilianistas gallegos (p.23). Muerte de San Martín: se retira al monasterio de Candes. Sus discípulos piden al Señor que nos le deje: “¿Por qué nos abandonas ¡oh padre!, por qué nos dejas en esta orfandad?” (p.24).

     Los errores y supersticiones que rodeaban a los cristianos eran muchos; por eso, los monjes se sienten solos y en orfandad. San Martín está siempre disponible ante la voluntad del Señor: “non recuso laborem, fiat voluntas tua”.

 

 

La cabeza de San Martín es depositada en un relicario
B
iblioteca de Tours Ms. 1023

 
 

    Al encuentro del Señor: Pero, al mismo tiempo, expone su sincero deseo: “conviene más a un cristiano morir en la ceniza, y sería yo culpable si os diese otro ejemplo. Dejadme, hermanos e hijos míos, dejadme mirar al cielo porque así mi alma volará más directamente a su Creador” (p.24 – 25).

    Epílogo del panegírico: Son tiempos de Crítica histórica y de desmitologización: el autor de este panegírico vive con los pies en el suelo. Sabe que todo lo que lleva dicho de nada servirá a los que no tienen fe; se da cuenta de que la corriente desmitologizadora es fuerte. Se apoya en la doctrina del Papa, león XIII, que invita a no temer a los avances de la ciencia para bien de la humanidad. Por eso reduce la cita de milagros y se fija sólo en aquel que da sentido a la fiesta que se celebra, al patronazgo de la ciudad y a la conversión al cristianismo de todos los ourensanos: la conversión del rey Carriarico, después de la milagrosa curación de su hijo por intercesión de San Martín de Tours (ps.26 – 27).

    ¿Consecuencias de tal acontecimiento para la ciudad y para la diócesis de Ourense? La catedral se convierte en centro de toda la vida municipal.

 



San Martín hace caridad al demonio
Rafael (1483-1520)

 

 

3. Datos de Interés:
a. Todo gira entorno al templo de San Martín, la S. I. Catedral (p. 27): Escuelas, biblioteca, hospitales; tiendas, industrias; teatro y autos sacramentales; reunión de Concejos; juramentos de los Justicias y Procuradores del pueblo. Todos nacen bajo el cobijo de la Catedral, viven y se desarrollan bajo el amparo de San martín de Tours.

b. Nobles personajes de la ciudad reseñados en el panegírico (p. 28): D. Diego Velasco otorgó buenos fueros a los ciudadanos; D. Lorenzo mandó construir el Puente Mayor; D. Pedro Silva eximió de pechos y tributos a los gremios de sastres y zapateros, herreros y selleros; D. Vasco Pérez Mariño donó a la mitra los señoríos de Duyo y Truyo junto con el Santo Cristo de los Desamparados; D. Francisco Blanco fundó el hospital de San Roque; D. Marcelino de Siuri reedificó el templo de Santa María; D. Juan Muñoz de la Cueva fue historiador de nuestra ciudad; El Gran Quevedo, Regente del Reino y fundador de la Inclusa y Hospicio de las Mercedes; D. Cesáreo Rodrigo, que construyó el nuevo Seminario; D. Pascual Carrascosa funda un Refugio para atender moral y materialmente a los sacerdotes, proyecta un Círculo Católico y establece una cocina Económica para lo obreros y restaura en gran parte el templo de Santa Eufemia (p. 28 – 29).

 

 

San Martín abandona el servicio militar
Mural de Simone Memmi en Asís

 
 

c. Datos comunes de la hagiografía del Santo: Soldado romano. Conversión al cristianismo. Ropa y capa compartida con el pobre. Bautismo de Martín. Vocación monástica: discípulo primero y luego maestro; enseña después de estudiar y aprender en la vida. Milagro de la curación del hijo del rey godo Carriarico, motivo de la conversión de Ourense del arrianismo a la verdadera fe de la Iglesia.

d. Elenco de reyes que han visitado el templo catedralicio (p. 28): Fernando el Santo; Alfonso el Sabio; Sancho el Bravo; Fernando IV; Alfonso IX; Pedro el Cruel; Enrique de Trastamara; Juan I; Juan II; Isabel la Católica; Isabel II; Alfonso XII y Alfonso XIII.

 

 

 

e. Tuvieron asiento en las sillas corales (p. 29): Pedro de Luna; Ochoa Espinosa, restaurador del templo de la Santísima Trindidad; Tanco del Freguenal, distinguido publicista del Renacimiento; Martín de Córdoba; Juan de Salamanca; Ventura Figueroa, ministro de Fernando VI; Bedoya, historiador, arqueólogo y biógrafo de Quevedo; Casas, moralista y consejero de obispos.

f. El Cabildo exige a los Srs. Capitulares que juren defender el misterio de la Inmaculada Concepción de María: En la nota a pie de página 25 se expone la fecha, el lugar y la solemnidad en la que el Sr. Obispo y los Srs. Capitulares cumplen lo acordado en sesión capitular: jurar defender el misterio de la Inmaculada Concepción de María. Fue el día ocho de Diciembre de 1652, viernes, a las ocho de la tarde (p. 35).
 

 

Cristo y el manto de San Martín
Breviario de Salisbury (s. XV)

 

 
Autor: José Pérez Domínguez
 

 

 

    MARQUINA Y ÁLVAREZ, Eugenio
    Panegírico de San Martín de Tours, patrono de la ciudad y diócesis de Orense, pronunciado el la S.I. Catedral el día 11 de noviembre de 1907 / por el presbítero Eugenio Marquina y Álvarez. – Orense : [s.n.], 1908 (Imprenta de A. Otero)
    39 p. ; 21 cm
    En port.: editado por los amigos del autor
    1. Martín de Tours, Santo—Sermones. I. Otero, Antonio, imp. II. Título
    OR-SM. – Folletos G15

Ilustraciones tomadas de:

    LECOY DE LA MARCHE, Albert (1839-1897)
    Saint Martin de Tours / par A. Lecoy de la Marche. – Tours : Alfred Mamé et fils, 1881
    XV, 755 p. : il. ; 25 cm
    Marca tip. en port.
    Martín de Tours, Santo—Biografías. I. Mamé, Alfred, et fils, ed. II. Título
    OR-SM. – B5I/28. – Enc. editorial. – R. 2585

 

 

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