La
sede ourensana fue destruída por Abb-al-Aziz ben Musa y dominada
por los árabes hacia el año 716 y pasó por una época
de barro hasta Alfonso III. Ya Alfonso I fue dominando poco a poco Galicia
y el norte de Portugal (750-757) y Alfonso III (866-910) lo va consolidando
restaurando varias sedes en el 881, entre ellas, según Albeldense,
se encontraba Ourense: "Sebastianus quidem sedem Auriensem".
Ourense
se mantiene como obispado a lo largo del siglo IX y gran parte del X. No
hay noticias de sus prelados a partir del año 974 y hay que esperar
hasta la restauración definitiva del año 1071. Durante ese
siglo la Diócesis de Ourense estuvo administrada por Lugo, según
el documento de restauración del Rey Sancho II y su esposa Elvira
el 31 de julio de 1071. A partir de esa época Ourense siguió
sufragánea de Braga hasta la época del Cisma. |