Con una temperatura espléndida sigue desarrollándose la novena de Fátima en este lugar del Couto que estos día se convierte en el pulmón de la diócesis para tantos creyentes que acuden a la Virgen Blanca a respirar aire fresco de ternura, recuperando los sueños infantiles, reviviendo los más nobles valores que dan sentido a la existencia y avivando el fuego de la fe en comunidad. Algunos peregrinos comentan que parece que en este hogar mariano parece que se ha parado el tiempo, que tanto mayores, como jóvenes y niños volvemos a rezar con la madre, dejamos nuestro corazoncito rebelde y retomamos profundas creencias que en el fondo andábamos añorando.
Los sacerdotes, en este día, nos ayudan a entender el alegre canto del Magníficat, la oración del que, al sentirse querido por Dios, como María, hace de su vida un servicio a los demás, especialmente a los más pobres de la tierra de los que Dios se declara defensor y amigo.
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Estandarte
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D. Celso nos invita a admirar la colección de estandartes que estos días se exponen en el presbiterio del templo. Se trata de los misterios gozosos, dolorosos y gloriosos del Rosario que los jóvenes de esta parroquia portan en la procesión de Antorchas desde el inicio de esta magna novena en los años cuarenta. Este año se ha recuperado ya que el desgaste de los años comenzaba a hacer mella en ellos. Y se crearon nuevos los cinco luminosos, realizados por la monjas clarisas del Monasterio de Vilar de As Tres con bordados de oro y con las hermosas pinturas de Juan Garrido a tono con las anteriores. Durante el año se depositarán en un nuevo armario creado para la ocasión. Se trata de un rico legado que debemos apadrinar, conservar y legar para que disfruten también las futuras generaciones.
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Parroquia de S. Pío X de Mariñamansa
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Luis, el predicador, nos recuerda que el canto de María ante Isabel sigue realizándose en tantos hospitales, lugares de acogida, familias, Cáritas parroquiales… anónimas “hormiguitas”, testigos de la mano tierna de Dios a tantos necesitados de la tierra. Y termina su homilía recordándonos a aquella hermana de Carabanchel que él conoció en cierta ocasión. “Ella, la monjita, es un hermoso Magnificat; como muchos, como tantos… Ella, como esos muchos, hace posible hoy aquel hermoso canto de María”.
Y a las 9 de la noche la parroquia de Mariñamansa, con Luis al frente, rinde homenaje sentido y alegre a la querida Madre. Que ella nos ayude a “proclamar la grandeza del Señor” defendiendo al débil, regalando nuestro tiempo, nuestra amistad y nuestra mano tendida, con la alegría de sabernos queridos por Dios. Mañana será otro día.
Mais información na web da parroquia: www.fatimaourense.com e da novena: www.novena2008.es onde se pode seguir a emisión dos actos, en directo.