EDITORIAL
El 24 de noviembre del presente año, solemnidad de Jesucristo Rey del Universo, termina el “Año de la Fe” convocado por el papa emérito Benedicto XVI, cuyo comienzo tenía lugar el 11 de octubre de 2012, coincidiendo con el cincuenta aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, y los veinte años de la publicación del Catecismo de la Iglesia Católica. Asimismo, se convocó y celebró la Asamblea General del Sínodo de Obispos, en el mes de octubre de 2012, sobre el tema de La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana. La carta apostólica en forma de “motu proprio” con el título de Porta fidei nos invitaba a “redescubrir la alegría de creer y volver a encontrar el entusiasmo de comunicar la fe”. Vivimos hoy “una profunda crisis de fe que afecta a muchas personas” en contraposición con el pasado, en que se daba “un tejido cultural unitario, ampliamente aceptado en su referencia al contenido de la fe y a los valores inspirados por ella”... (leer más).
José Ramón Hernández Figueiredo
Director de la Revista "Auriensia"